domingo, diciembre 06, 2015
Tal vez no supe hacerlo materia,
pero quise.
Fui sistole y diástole
del deseo.
Incapaz de dar y de recibir,
me quedé entre los trópicos,
recorriendo en bucle
el sí y el no.
Mis gritos de silencio
suplicaban por mis manos vacías,
hambrientas de entrega,
que no sabían qué hacer
con tanto calor.
Se me atragantaron las palabras.
Se me secaron los ojos.
Y persiguiendo tu luz,
acabé convirtiéndome en sombra.
lunes, junio 22, 2015
Pasado
lunes, noviembre 08, 2010
de mandíbula en celo.
Su lascivia corrosiva
penetra en mis huesos
ahuecando mi existencia.
Dejo mis impulsos
a su merced.
Carcoma.
Destrucción.
La lucidez del muñeco inerte
se apodera de mis manos,
y obedezco sin resistencia
a sus preceptos.
Indiferencia calculada
a golpe de
abandonos.
No me opongo
a su violencia.
Mas bien,
cierro los ojos,
aprieto los dientes,
y cedo
a sus pasos
en mi embriaguez
de anhelos.
domingo, noviembre 07, 2010
que te mantiene
mirando el suelo.
Desafía a la noche.
Camina sobre los cristales
rotos
de viejos pecados.
Evita la piel
de cuerpos sin vida,
hunde en tus ojos
toda la mentira
de la que seas capaz,
y aprende a no hablar
más de la cuenta
en calles oscuras.
Tarde o temprano,
algún desconocido
romperá tu silencio,
y entonces
será tarde,
demasiado tarde,
para volver atrás,
a casa,
con el cuerpo intacto.
Y,
sobre todo,
aprende,
mejor antes que después,
que nadie,
absolutamente nadie,
ofrece su alma al diablo
a cambio de nada.
martes, octubre 05, 2010
Tiempos difíciles
Faltan los abrazos, las manos amigas, las palabras de aliento. En realidad están ahí, pero tus ojos están ciegos a todo lo que de bueno se te puede ofrecer. Vuelve el recuerdo de los tiempos mejores, y con ellos, la nostalgia. Nostalgia tanto de lo hecho y de lo dicho como de aquello que no se hizo ni se dijo por miedo, por prudencia, por desconocimiento. Y a uno acaba invadiéndolo, sobre todo, el arrepentimiento, el mayor de los obstáculos cuando se quiere mirar hacia adelante.
El hoy no es comprensible ni accesible. Más bien es una consecuencia lógica y merecida por lo que del ayer rescatamos. Pero claro, son tiempos difíciles, y nada bueno somos capaces de traer al aquí y ahora. El mañana ni siquiera se concibe, es como un salto en caída libre y sin paracaídas a un abismo oscuro, una construcción mental a la medida de nuestros pecados.
En tiempos difíciles, uno debería poder dedicarse a hibernar. Dormir el sueño del perdón, ahorrarse la conciencia de culpa y dejarlo todo a los pies de la cama.
martes, septiembre 21, 2010
Dudo
Releo en los mapas de mis manos
los rincones en los que guardo
mis secretos.
Sopeso cada paso,
cada palabra,
cada caricia,
intentando no caer
en los mismos pasillos
que poblaron
mis pesadillas.
Y hoy dudo
de que el amor
sea la energía
más poderosa del universo.
sábado, noviembre 28, 2009
Sé
y callo.
Sé,
al mirarte a los ojos,
que ya anduviste por otros caminos,
que ya buscaste en otros lugares,
que se borró mi huella de aquel rincón,
donde, ahora,
escondes otra sed.
Sé,
al verte ahí parado,
que frecuentas otras canciones,
que persigues otros pasos,
que vagas por otras calles,
que la luz y la oscuridad de mis ojos
languidecen en un cuaderno
de tu habitación,
como un vago recuerdo
de otra vida que ya se fue.
Sé,
al escuchar tu voz,
que nada queda de mi sal en tu boca,
que ya no buscas la eternidad en mi piel,
que son otras manos las que ahora te tocan,
que son otros cuerpos los que ahora son
sin ser…
lunes, noviembre 09, 2009
Sin permiso
Una empatía inútil y mercenaria contamina mis cimientos con aires de revancha. Repaso cada letra con mis pupilas, trazo a trazo, grabando el negro sobre el blanco, impregnándome cada vez más de todas esas sombras que me acosan. Aspiro cada leve mota de polvo que cubre los viejos muebles de la vieja casa, una y otra vez. El colmo: ver en los márgenes de tus letras que ya no me conoces, que ya no me recuerdas, que ya no te importa golpearme donde antes me mecía, leyendo el mapa de mi espalda.
Ahora no mido las distancias ni escondo mis intenciones. Ya no. Ahora olvidé las precauciones, los remilgos, los respetos y las normas. Ahora no cumplo la palabra dada, porque, como sabes, ya no somos los que éramos. Y en ese ser sin ser, donde antes hubo luz, ahora se ciernen las sombras. Porque ya olvidaste quién soy, y yo ya no sé quién eres.
lunes, noviembre 02, 2009
Letras

Las letras ya no brotan de mis dedos. No consigo ver el reflejo de mis sueños y mis pesadillas en los espejos, y las sombras de un pasado incierto y volátil sobrevuelan mi cuerpo.
Deshago los nudos poco a poco, sin prisas, dejando que cada cosa encaje su perfil en los huecos que los ausentes van dejando. Naturaleza muerta donde una vez brotó la vida.
Con la cara limpia y la mirada clavada en algún lugar más allá del aquí y ahora, enfrento los cambios sabiendo de dónde vengo. Las heridas, al descubierto, cicatrizan con el aire puro, y dejan como huella una extraña paz que me aparta de los pasos ajenos.
Pasan los minutos como años, y la gente como hormigas en un jardín de asfalto. No hay dolor, ni tragedia, ni culpa. Sólo espacios en blanco donde no están las letras que ya no brotan de mis dedos.
martes, agosto 18, 2009
Ya no más

Después de tanto tiempo, mis pies cansados, habiéndose acostumbrado a que hubiese otras huellas junto a las suyas, han de emprender de nuevo el camino en solitario. No hay destino fijado, ni siquiera existe alguna indicación que los oriente, y se dejan llevar por una brisa de incertidumbre que ofrece mil y una posibilidades abiertas en el horizonte.
El miedo es ahora mi único compañero de viaje. Mi alma necesita saber que, algún día, en algún lugar, encontraré el hueco donde dejar reposar mi cuerpo, donde, como la pieza de un rompecabezas que al fin encaja, todo vuelva a tener sentido, como fue antes. Me llevo la certeza de que un día fui feliz, de que tuve el mundo en mis manos. Llevo también mi cuerpo cubierto de cicatrices y de heridas aún por cerrar. Sombras oscuras que habitan mis pasillos y que me recuerdan, cada día y cada noche, que el dolor existe, y que su crueldad no estima en fuerzas para ponerte a prueba.
No hay rencor. Hay un pasado y un futuro que hacen del presente un abismo extrañamente cubierto de recuerdos y esperanzas difusas. Hay una compleja nostalgia y una acuciante necesidad por encontrar las respuestas a preguntas que aún no conozco.
Mi cuerpo, frío e incapaz de sentir, se repliega en una extraña forma, cada vez más pequeña, con la desesperación de una presa rodeada de fieras.
No hay reproches. Hay buenos momentos clavándose en mi pecho, recordándome que ya no más… Cotidianeidades que machacan mi conciencia y que impiden que pueda continuar como lo hacía antes. Aire viciado en una casa que aún no pude abandonar, ahora convertida en cárcel.
miércoles, julio 08, 2009
Esta guerra cuerpo a cuerpo
con la realidad
está dejando marcada mi piel
y mi alma.
La botella de vino me mira
desde la mesita,
callada ante el espectáculo.
Esos aires de complicidad
entre el cenicero y la copa
siempre me abrieron puertas…
Continúo con mi lucha,
tomando la palabra como arma más potente
contra lo inevitable y lo incierto.
Nadie sabe, nadie pregunta.
Nadie me mira de frente
para no ver,
para no reconocer en mis ojos
esta sangrienta batalla
que me nace de adentro.
Agazapada tras el papel y el cigarro,
lanzo al aire improperios y calumnias
que siempre terminan por convertirse
en gritos de auxilio.
Clavo mi estoque de versos a la ausencia;
al amor lo dejé moribundo entre
sábanas y lágrimas;
el deseo se fue extinguiendo sólo,
como una vela que se acaba;
y mi vida,
que es lo único que me queda,
aún pelea frente al espejo,
pidiendo a la imagen reflejada
que no se rinda,
que no sucumba.
Veo al odio y al miedo
batirse frente a frente
tras mis manos de niña.
Mi inocencia se corrompe
ante la imagen,
y, de golpe,
miles de años de historia
caen sobre mí.
Sólo la ternura del felino,
ése que vive conmigo,
en mí,
mantiene mis pies en el suelo
y me cuenta,
con sus movimientos y sus miradas,
que soy fuerte,
que puedo renacer una y mil veces,
que la guerra aún no está perdida.
Pero nadie sabe,
ni pregunta,
si, en la trinchera,
podré resistir las embestidas,
ni cuánto tiempo tardaré
en batirme en retirada.
jueves, julio 02, 2009
Absurda
Absurdamente, empaño el cristal de mis mejillas con imágenes difusas. A golpe de humo destruyo cada centímetro de camino recorrido, obviando consejos y pareceres. No soy diestra cuando se trata de confesar, pero tampoco sé frenarme cuando el alma guía.
Disculpo a ciegas imperfecciones oscuras y miro para otro lado a pesar de saber, en el fondo, que me daño en la entrega; jamás creí en los límites impuestos a los sentimientos.
Hablar me cuesta y escribir me libera.
Llevo al límite las intuiciones, y, aunque me asusta la realidad, intento divagar cuando la mente lo precisa. A destiempo caigo en las revelaciones, y esto me lleva a vivir en el imprevisto.
La soledad baña mis manos, que se pierden buscando una mano que me sostenga. Mi cuerpo narra mi historia con una crueldad visceral, mostrando lo débil y lo fuerte que puedo llegar a ser. Sin embargo, no todo el que tiene ojos ve, y los pasos equivocados y las intenciones mal calculadas son armas mortales para alguien que no sabe defenderse.
No me avergüenza mostrarme si es el corazón el que a través de mí grita, ni me arrepiento de lo que hice. Volvería una y mil veces a cometer los errores que en mi vida cometí, y volvería a traspasar los límites que prometí respetar.
Cuando amo y cuando odio nunca espero.
Me cuesta olvidar y me mata el recuerdo. Soy insoportable y complicada, me muestro distante y ajena. No soporto la ausencia y me aterra el abandono. Cada tanto me escondo, y a veces me quiero. Me veo ingenua e incompleta, y mis defectos y mis virtudes coexisten en un limbo de incoherencias. Bebo y fumo los versos que no me atrevo a escribir. Y, absurdamente, retengo en la retina aquello que me fue negado, sin dejar de desear, en lo más profundo, haber cambiado el curso de la historia.
jueves, junio 25, 2009
A veces...
El orgullo siempre haciendo estragos en nosotros...
La realidad sucumbe ante los deseos no cumplidos,
latiendo las esperanzas en el vacío que deja
tu perfil.
Renazco de las llamas que,
a veces,
me siguen quemando
ignorando el modo de apagar este fuego.
No conozco el camino de vuelta a casa,
pero las ánimas que pueblan mis noches
jamás abandonan mi sombra,
y me acompañan
cuando dejo de ser yo
A veces,
perderse es el antídoto poético contra el abandono.
Y yo,
que me emborracho de versos a diario,
guardo en cofres de piedras preciosas
las ausencias, los olvidos,
para,
a veces,
seguir bebiendo
de tí
y de mí.
viernes, mayo 01, 2009
Cenizas
las fuerzas van adquiriendo un color sepia más pronunciado.
A cada hora, las imágenes se difuminan más,
y las fuerzas, mermadas,
no dan para quemar los últimos barcos.
La derrota no es una opción apetecible,
mas no sé hacerlo de otro modo.
Convertirlo todo en cenizas
para renacer
a un nuevo día,
quizás sea la opción
más plausible.
Renunciar a la urgencia,
doblegar el deseo
asumiendo
las cuentas ajenas,
y tragar mis palabras
antes de que vuelen libres.
Para que todo sea diferente,
dejaré de ser lo que hoy soy.
domingo, abril 12, 2009
Extremos
Ya no me esfuerzo como antes en maquillar la trama. Me dejo llevar en un solo acto desde el principio hasta el final, intentando apostarme de frente y ante todo, sin ensayar guiones ni compromiso de permanencia en la sala. Si hay que morir, que sea a lo grande.
Y el mundo, mientras tanto, sigue sin comprender que a veces puede ocurrir, que hasta el más pintado pierde batallas. Que nadie está libre de pecado. Que si un día reviento de dolor y de miedo, no será sin haberlo avisado. Y que, aunque no existen culpables, tampoco existen inocentes.
viernes, enero 23, 2009
Give me a reason to be

Cuando vives condicionada por agujas, cuando el optimismo es pensar que podrías estar peor, el suelo se convierte en la niebla de una mañana de invierno.
Yo, que tanto he vivido, que tanto he arriesgado, y que de tantas cosas me arrepiento, sé, sin posibilidad alguna de equivocarme, que nada vale llegado el momento.
No pocas personas hablan de algún otro punto de vista, de mirar no sé de qué lado, y yo, que soy poco dada a la lástima, cierro los ojos y me pongo por un momento en su lugar, y lloro. Cuán feliz y desdichada a la vez es la vida ajena a la realidad violenta y cruel.
martes, septiembre 02, 2008
Antes

Recuerdo cuando todo era diferente.
Las imágenes se suceden rápidamente,
como en una película muda,
implacables.
Antes, hace tiempo,
el verde era verde
y tras la noche venía la mañana.
Cuando creces
te das cuenta que,
si ves algo verde,
alguien te dirá que es rojo,
o azul.
Y tras la noche,
quizás,
según el caso,
sólo haya más noche.
jueves, mayo 08, 2008
Palabras
Las palabras son piedras,
y las manos que las lanzan, poderosas.
Una palabra en el momento justo
puede derribar una fortaleza
y matar a una persona;
puede herir un alma
y resucitar una vida;
puede salvar una situación
o condenarla a la ruina.
Las palabras que me lanzaron
las bocas asesinas
me hundieron y me levantaron,
me crearon y me mintieron,
dejándome bajo la piel sus esquirlas.
Esa boca que me regaló
las palabras más hermosas,
un día me cortó las alas
con ambigüedad resentida.
No dijo nada concreto,
si acaso eso importara;
me negó el vuelo adulto
y la libertad en calma.
viernes, octubre 12, 2007
Acentos extraños

Conozco los límites de los cuerpos y la estrechez de la confianza, por eso callo lo que me fue, en silencio, mostrado. Miro y, tras ver, aprieto los dientes para retener la ira.
En la noche, la sinceridad me traspasa los párpados, y la piel se deja llevar por los anhelos. Al despertar, la mirada se torna siniestra, y al volver a cruzarse con la frontera de lo imposible, se esconde en las profundidades del deseo, volviendo a vestirse la máscara de los acentos extraños.